Charles Dickens
domingo 7 de febrero de 2010
La frase del día
Charles Dickens
viernes 5 de febrero de 2010
"El piloto que quiso ser pintor" (Saint Exupéry)
de seis años, abandoné
una magnífica carrera de
pintor (...) las personas
mayores nunca comprenden
por sí solas y es cansador
para los niños tener
que darles siempre
y siempre explicaciones"
(Saint Exupéry, 1991:p.12)
¿Qué hubiera pasado con el piloto si no lo hubieran desenfocado de su pasión por el dibujo?
¿Si él hubiera persistido? ¿Hubiera sido un Dalí o un Van Gogh?...
DL
Fuente: Logored (Dr. Claudio García Pintos)
domingo 24 de enero de 2010
Soñemos...con pasión!
Atahualpa Yupanqui
DL
jueves 21 de enero de 2010
Gente necesaria...
Hamlet Lima Quintana GENTE
Hay gente que con solo decir una palabra
Enciende la ilusión y los rosales;
Que con solo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otras zonas,
Nos hace recorrer toda la magia.
Hay gente que con solo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
Que con solo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
Llega a todos los límites del alma,
Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas
Y se queda después, como si nada
Y uno se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria
Pues sabe que a la vuelta de la esquina
Hay gente que es así, tan necesaria.
En febrero de 2002 moría un gran artista de la música folclórica argentina y también de nuestra literatura. Hamlet Lima Quintana era uno de esos poetas "necesarios", dejando una herencia de poemas, zambas y compromiso político con la gente, siendo sus "maestros": Neruda, Miguel A Asturias, Javier Villafañe, César Vallejo y Raúl González Tuñón, entre otros. E integrante del movimiento de los años 60 (Nuevo cancionero popular) junto a artistas de la talla de Mercedes Sosa por ejemplo.
Todos hemos conocido gente así: "necesaria", irreemplazable quizás por las virtudes o los dones que tuvieron, pero creo que todos podemos ser de alguna u otra manera, necesarios...para un familiar, para un amigo/a, para un compañero de trabajo, o para alguien que desconocemos en gran parte porque no lo vimos en persona pero es como si lo conociéramos de toda la vida...como los amigos o contactos virtuales...Una palabra, una sonrisa, acercar la oreja para quien lo necesita, entre tantos motivos, son formas de ser NECESARIOS para el otro...Vos y yo podemos ser tan necesarios como el poeta, como el músico, ellos llegan a multitudes en una noche, a nosotros quizás nos cueste más porque no tenemos esa convocatoria multitudinaria o la fama de la que gozan, pero podemos hacerlo y es tan válido como lo anterior...
Sólo es cuestión de descubrir nuestros dones...nuestras habilidades, nuestra sentido en esta vida...y proceder en consecuencia!...
Sds.
DL
sábado 16 de enero de 2010
La frase del día
Swami Vivekananda
jueves 14 de enero de 2010
Internet despierta el interés por la lectura
DL
sábado 2 de enero de 2010
Que el 2010...
Pero nada puede ser nuevo si lo vivimos desde las viejas actitudes...
Que nuestro tiempo no se vaya en actitudes que no valgan la pena...
No busquemos la aprobación de los demás...
No matemos el tiempo, no lo desperdiciemos...porque el tiempo ido jamás se recupera...Y lo que pasó ya no volverá, no lo podemos cambiar...Saquemos las enseñanzas que aún en la peor de las situaciones existen...
Miremos atrás sólo para cerrar las viejas cuentas, los asuntos pendientes...Hacerse cargo de los errores, pedir disculpas si cabe la ocasión y seguir adelante, dar gracias por lo que tenemos, por lo malo y lo bueno...
No quejarnos de los momentos malos...el "Por qué a mí?" no tiene sentido preguntárselo...En todo caso preguntémos ¿Para qué a mí?...¿Qué tengo yo que aprender de esto que la vida me presenta?...
Y si no podemos dar respuesta a esos interrogantes entonces busquemos ayuda, sepámos pedirla, seamos humildes... bajándonos del pedestal de la omnipotencia...Siempre habrá alguien dispuesto a ayudar, es cuestión de saber mirar y Darse Cuenta...
La Vida es Encuentro, como decía el gran Vinicius...Y no tengamos miedo a Vivir...Vivir la vida VIVOS no es muy común entre nosotros los humanos...No nos escondamos de la VIDA...
Y que en el 2010 podamos transformar el muro en peldaños para seguir subiendo y creciendo, que se expanda aún más la sensibilidad y nuestra conciencia, que cada día sea un Día Nuevo...
Saludos!!
Daniel
jueves 31 de diciembre de 2009
Comparto con uds...
martes 29 de diciembre de 2009

jueves 24 de diciembre de 2009
Un recomendado

Querid@s amig@s:
Para finalizar quiero saludar a todos uds. muy especialmente, a todos quienes pasan por aquí y dejan sus comentarios o no, y por una cuestión del bendito tiempo que muchas veces termina siendo un tirano no me es posible dedicarle tanto espacio a mi blog e interactuar más seguido, pero siempre los tengo presente porque voy leyendo tarde pero seguro lo que van posteando.
Quiero desearles entonces una muy feliz Navidad, que lo pasen muy bien junto a sus seres queridos o recordando a los que ya no están pero viven en nuestros corazones, y que el festejo por el nacimiento de Jesús haga renacer nuestros sueños, nuestras esperanzas y nuestros deseos de un mundo mejor.
FELIZ NAVIDAD Y UN MEJOR 2010!!!!!!
Besos y abrazos, Daniel L.
domingo 20 de diciembre de 2009
Apasionémonos!
El sueño de nadie más debe ser más apasionante que el tuyo. Aunque ella no sea como tú quisieras que fuera o como lo hayas planeado, aún así es tu familia. Apasiónate por tu FAMILIA.
Apasiónate por tu TALENTO. Aunque te critiquen, insistan o escojan para ti realizar otras cosas más 'convenientes.'
Apasiónate más por el VIAJE que por la llegada a su destino.
Apasiónate por tu CUERPO. Aunque esté fuera de forma, es la única cosa que realmente posees. Desapasiónate de tus miedos.... Ellos minan tu alegría de vivir.
Apasiónate por tus RECUERDOS más memorables. Nadie podrá sacarlos de tu memoria, ellos son excelentes fuentes de inspiración en momentos de dolor.
Apasiónate por aquellas 'TONTERIAS SALUDABLES' que pasan por tu mente entre uno y otro momento de estrés. ¡Ellas ayudan a sobrevivir!
Apasiónate por el SOL, él es fiel, gratuito y está completamente disponible a darte su calor.
Apasiónate por ALGUIEN, no esperes a que alguien se apasione antes por ti, sólo por comodidad y seguridad.
Apasiónate por tu PROYECTO DE VIDA , créelo, no hagas esto de dos, es sólo tuyo.
Apasiónate por el BAILE DE LA VIDA que está siempre en movimiento dentro de la gente, sólo que, por temor, no terminamos de aprisionarlo dentro de nosotros.
Apasiónate por el SIGNIFICADO de las cosas que quieres conquistar, más que por su valor material.
Apasiónate por tus IDEAS aunque te hayan dicho que ellas no sirven para nada.
Apasiónate por tu FORTALEZA aunque tus debilidades insistan en quedar fijas en tu memoria.
Apasiónate por la IDEA de ser verdaderamente FELIZ. La felicidad se encuentra en las minas de tus recursos interiores.
Apasiónate por la música o por canciones que le puedes dedicar a ese alguien.
¡Apasiónate por ser más HUMANO! ¡Apasiónate por TI! ¡Apasiónate rápido!! El poder de decisión solo te pertenece a ti!
Recuerda siempre que.... Los días de dificultades, pasaron.... Pasaron también los días de amargura y soledad.... los dolores y las lágrimas pasaron. Las frustraciones que nos hacen llorar.... un día pasaron. El dolor de la pérdida de un ser querido, pasará. Quedarán en la nostalgia.... Días de tristeza.... Días de felicidad...Son lecciones necesarias que pasan dejando a tu espíritu inmortal por las experiencias acumuladas. Si hoy, para nosotros es uno de esos días repletos de dolor, paremos un instante, elevemos un pensamiento a Dios y busquemos su voz suave, amorosa de Padre que nos dirá cariñosamente: ' Esto también pasará...'
Fuente: vidapositiva.com
miércoles 16 de diciembre de 2009
Frase del día
sábado 12 de diciembre de 2009
Aprender y enseñar a amar y servir
Entonces se sentó a orar pidiéndole al Señor, que le mostrara la forma de amar a su comunidad.
Luego de un tiempo y en el anhelo de recibir la respuesta del Señor, se encontró con un hombre que miraba un grupo de piedras de diferentes tipos, una de cemento, otros de rubí, otras de plata, otras de arcilla, muy distintas entre sí; y el hombre le preguntó, ' ¿Qué ve Ud. Amigo mío?'.
Él le respondió: 'Un grupo de piedras'.
Y ¿Qué aprecia en ellas?. '
Veo que hay unas muy bonitas que hay que cuidar, otras que hay que limpiar y otras que yo botaría'.
Y el hombre le respondió: ' Muy buena apreciación particular de lo que tengo, venga mañana y le mostraré lo que yo veo'.
Al día siguiente regresa el individuo y se encuentra un hermoso mural de Cristo resucitado realizado con todas las piedras que él había clasificado según su parecer y el hombre que realizó el mural le dijo: 'Yo veía este gran mural y entraba en una profunda reflexión de cuáles eran las piedras que usaría y decidí iniciarlo sin sacar ninguna y cuando lo terminé, me di cuenta que necesitaba cada una de ellas y que ahora, si quito alguna de las piedras, el mural estará incompleto'.
'Esto me iluminó dos cosas: Una, que el valor particular de cada una de ellas según mi parecer, no es el mismo valor que le da Dios a ellas; y en segundo lugar, si yo fuera una de estas piedras que forman el cuerpo de Cristo, para que yo me vea bien en este mural, sólo tendría que quedarme en el sitio que me corresponde, porque de lo contrario, no sería la figura exacta de lo que el autor quería.'
El individuo se marchó con una nueva enseñanza y con una nueva forma de orar: 'Señor, muéstrame cual es mi misión y sobre todo, enséñame a amarte en cada uno de mis hermanos'.
Es suma mente importante reconocer nuestro valor comunitario, que somos parte de una sociedad que debe mejorar, que debe aportar individuos que enseñen el arte de amar y del servicio; este puedes ser tú.
¡Animo!
La frase del día
viernes 11 de diciembre de 2009
La Frase del día
lunes 7 de diciembre de 2009
La Frase del día
jueves 26 de noviembre de 2009
"Cuando" - Gabriel J. Castellá
Es un material ideal para el trabajo en biblioterapia por su dinámica y su contenido, altamente imbuido del pensamiento logoterapéutico. Ese encadenamiento nos va llevando, o mejor dicho, nos va acompañando en la idea de una apuesta en nuestra propia actitud –partiendo de la fe- como punto de partida, pasando por el logro de otras actitudes –por ejemplo, coraje, autonomía, responsabilidad, vigor, etc.- que conducen la búsqueda al descubrimiento del sentido.
“Cuando”
de Gabriel Jorge Castellá
Cuando se afirma la fe se desarrolla la esperanza.
Cuando hay esperanza se cultiva el amor.
Cuando brilla el amor se amplía la conciencia.
Cuando se tiene conciencia se descubre el sentido.
Con el conocimiento del sentido se alcanza autonomía.
Con el uso de la autonomía se logra autoridad.
Con el ejercicio de la autoridad se asume la responsabilidad.
Con el empleo de la responsabilidad se despierta el coraje.
Si se tiene coraje se incrementa el vigor.
Si se cultiva el vigor surge la alegría.
Si se vive con alegría se aprende a correr riesgos.
Si se sabe correr riesgos se cultiva la humildad.
Cuando se es humilde se incrementa la sabiduría.
Cuando hay sabiduría se ejercita la libertad.
Cuando se asume la libertad se irradia paz.
Cuando hay paz se logra armonía.
Con la armonía se puede dar lo mejor de sí mismo.
Con lo mejor de sí mismo se arriba a la plenitud.
Si se tiene plenitud se alcanza trascendencia.
Si se logra trascender se obtiene felicidad.
Si hay felicidad se logra cumplir con la misión
que el Supremo Creador y la vida nos habían destinado.
Cuando se cumple con esta misión se está más cerca de Dios.
La frase del día
Juan XXIII
martes 24 de noviembre de 2009
"El significado de la vida"
“… en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros.” V. FRANKL
¿Por qué mi vida debe tener un sentido?
La clave de este interrogante está ya dada por Aristóteles, cuando dice “el fin está en el principio”, porque lo que me mueve a obrar se da en todo momento de mi vida.
Viviendo bien el presente, mi verdadero fin se podrá realizar.
La pregunta clave será ¿Qué estoy haciendo yo para que la vida tenga o no sentido?
Mi sentido lo voy forjando con mi existencia.
Lo que no se nos ha dado es el cómo forjarnos nuestra vida, el conseguir la felicidad de cada existencia personal.
“En ultima instancia, vivir significa la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigne a cada uno”. V. FRANKL
No se trata tanto de descubrir y buscar el sentido, sino más bien, de darlo.
Dar una respuesta a la vida es dar sentido a mi existencia.
Encontrar mi dimensión humano-espiritual es encontrar el sentido profundo de mi vida.
Tiene que ver con la relacionalidad, con los otros, con una misión y un por qué vivir, que no está centrado en uno mismo.
La mejor forma de trascender es la espiritualidad humana, que es conciencia, libertad, intencionalidad y sentido de la existencia.
Para permanecer firmes ante los conflictos y dificultades, es necesario ser simples.
Si nos volvemos simples, podríamos vencer el instinto por el amor, que si lo desarrollamos es una fuerza maravillosa e invencible. Lleva a la plenitud de la vida.
La transformación interior que lleva a la salud, comienza por la humildad, que vence la soberbia y la voluntad de poder.
Junto a la humildad y el amor hay un tercer remedio, la verdad.
“Estas dos fuerzas, la verdad y el amor, son las únicas para ser invencibles”.
“Solamente aquel hombre cuya vida transcurra en una auténtica y completa entrega a las tareas de la vida, podrá estar libre de la neurosis”. Rudolf Allers
La investigación antropológica y existencial actual vincula calidad de vida con el sentido de vida.
La logoterapia enfatiza la "calidad de vida humana" y lo hace a partir del grado de bienestar percibido a través de nuestras respuestas con sentido.
Vivir la vida con sentido es dar una orientación a la existencia.
Aceptando la realidad podremos realizar un proyecto de vida, descubrir metas, asumir tareas y cumplir aspiraciones.
Solo dando sentido hoy y ahora podrá mi vida tener un sentido.
"Tengo que encontrar una verdad que sea verdadera para mí… la idea por la que pueda vivir o morir". S. KIERKEGARD
El ser humano necesita de un significado para vivir.
Puede vivir mejor su vida, con entusiasmo y plenitud, si tiene un propósito.
Se necesita una sólida filosofía de vida para superar el vacío existencial.
El hombre tiende genuinamente a descubrir un sentido en su vida y a llenarlo de contenido. Esta es una motivación que no deriva de otras necesidades.
El cumplimiento del sentido de la vida hace feliz a la persona.
Pero no se busca la felicidad en sí, sino un fundamento para ser feliz.
En esta búsqueda se manifiesta la autotrascendencia. La motivación básica para vivir está fuera de sí mismo.
Nos acosan estímulos e incentivos de todas clases. Si el hombre en medio de todo este torbellino de estímulos quiere sobrevivir a los medios de comunicación de masas, debe saber qué es y qué no es lo importante, qué es y qué no es lo fundamental, es decir, qué es lo que tiene sentido y qué es lo que no lo tiene.
En el día a día el hombre debe tener clara la conciencia de su misión personal.
La necesidad de saber que se existe para algo o para alguien provoca la consiguiente actividad. Ese deseo de sentido repleto, nos fortalece, suponiendo incluso un freno a nuestra desaparición existencial.
Lo importante es el significado concreto de la vida de cada uno en un momento dado.
Se vive a diario y es un camino abierto y cambiante.
El sentido reside en el camino de la vida, en la vida misma más allá de cualquier meta.
El hombre es un caminante y caminar es el sentido de su vida.
La motivación primaria es el deseo de significación
Fuente: logoforo.com
domingo 22 de noviembre de 2009
La Biblioteca de Cortázar
El Instituto Cervantes y la Fundación Juan March presentan "Los libros de Cortázar". El espacio en la red, coordinado por Jesús Marchamalo, puede visitarse en la página web del Centro Virtual Cervantes: http://cvc.cervantes.es/literatura/libros_cortazar
En 1993, Aurora Bernárdez, viuda y heredera universal de Julio Cortázar, donó a la Fundación Juan March la biblioteca personal del escritor con más de cuatro mil volúmenes, algunos con dedicatorias y anotaciones, que albergaba en su casa de París.
La biblioteca, que cuenta con ejemplares de arte, poesía, literatura del siglo XX, clásicos y ediciones antiguas entre otros libros, está dividida en cinco epígrafes: libros firmados, dedicados, anotados, con objetos y formatos curiosos.
Podrán encontrarse libros dedicados por Alejandra Pizarnik, Pablo Neruda, Italo Calvino y Rafael Alberti, por mencionar algunos de los muchos autores que se relacionaron con el escritor de Rayuela. Podrán apreciarse además, anotaciones y comentarios hechos por Cortázar, que ponen de manifiesto la pasión y la atención con las que el escritor se entregaba a la lectura.
Un verdadero paseo virtual por la biblioteca del entrañable escritor y la posibilidad de descubrir a Julio, un lector apasionado.
Fuente: http://www.escribirte.com.ar/noticias/1821.htm
viernes 20 de noviembre de 2009
"Lo imprevisible en nuestras vidas" (Lic. Graciela Minteguia)
La lluvia al viento le dijo:
“Tu arrasarás y yo inundaré”.
Castigaron tanto el lecho del jardín
Que las flores se arrodillaron.
Se doblegaron para protegerse.
Pero no murieron.
Yo sé lo que las flores sintieron.
Robert Frost
Vivimos condicionados, aprendemos de niños que si tenemos una vida correcta y hacemos bien nuestros deberes, vamos a ser buenas personas y nos van a querer mucho, y así empezamos a crecer en esta rueda girando sobre sí misma como ratoncitos corriendo por la misma inercia de la rueda, en este caso la vida que creemos que nos corresponde, y que las cosas le suceden a los otros.
Muchas veces cuando estamos en la calle y la gente nos choca desesperados, no mirando y hasta hablando sola, con los ceños fruncidos, miedosos, desconfiados, defensivos, agresivos y tristes, algunos manifestando, reunidos, actuando en masa y animándose a cosas que solo no harían ni dirían. Los que manejan con sus coches a bocinazos y frenadas, todos desorbitados, se sienten amenazados, ¿Saben dónde van?.... Posiblemente con esa vida que tenemos, no hay tiempo para pensar hacia dónde vamos. Será una manera justificada socialmente de ocultar ese sentimiento de vacío.
El hombre existencialmente frustrado no sabe cómo ocupar ese tiempo. “Sólo existe una manera de hacer frente a la vida: tener una tarea que cumplir”. El vacío puede estar oculto tras muchas máscaras, escapismos o pantallas que en realidad son la excusa para ocultarse de sí mismos. La droga, el juego (con aumento notable del número de casinos), la gente se aísla en estos lugares, se olvidan de sí mismos, no aceptan la realidad.
La angustia de vacío aumenta y hasta se torna insoportable, se da física y psíquicamente, y en el deseo de tapar, no se ven; un ejemplo muy conocido es el del bebedor, que siente: para qué dejar de tomar, si cuando lo hace la realidad se le torna insoportable.
Resulta paradójico que la persona cuanto más desconoce la misión en su vida, más descontrolada, agitada y alienada se siente.
La preocupación por el sentido de la existencia es lo que esencializa al hombre. Es la punta del iceberg para llegar a lo humano del ser. Activar la voluntad de sentido, hacerla conciente y presente, después de haberlo descubierto y encontrado por sí mismo.
El hombre necesita paz interior y equilibrio para promover la dirección en la vida y poder responder y así planificar su futuro, eligiendo y siendo.
Sabemos que la vivencia de su vacío interior, agobia y oprime a la persona.
Estamos tan desesperados que no llegamos a ver nuestra verdad, lo que queremos, lo que somos y lo que podríamos llegar a ser.
El materialismo a ultranza nos lleva a una loca carrera por tener, vaciando el ser. En esta alineación perdemos la posibilidad de elección para el rumbo de nuestras vidas.
La vida es un regalo de Dios y a veces se pierden demasiados años en reconocerlo, en algunos casos hasta la mitad de la vida, aceptándolo cuando pasamos una situación limite como ser una enfermedad dolorosa o la pérdida de un ser querido. Frankl nos habla de la tríada trágica (sufrimiento, culpa y muerte) situaciones que se comportan como barreras marcando un antes y un después.
Pasaron muchos años y aún recuerdo el relato de un padre desgarrado por la muerte de su joven hija, diciendo que hubiera aceptado cualquier condición con tal de tenerla viva y que su único consuelo era haberle dado todo su amor y recordaba su despedida minutos antes de su muerte inesperada. Fue un gran padre que jamás pensó pasar por este golpe inevitable del destino. Perder un hijo es como perder el futuro, es la pérdida de un proyecto y hasta podría animarme a decir el más sublime de un ser humano.
Otro caso que me impactó, años atrás, entrevisté a un hombre, desconfiado y reticente de la Psicología, mantuve una charla distante, yo no pude entender para qué vino a mi consulta, me pidió hacer un dibujo y le propuse que dibujara un árbol, cuando me lo entregó vi claramente un quiebre del trazo muy marcado en la parte superior de la copa, signo que me llamó la atención, por lo que le pregunté si había habido alguna situación o hecho en los últimos días, me dijo no, muy decidido y hasta molesto. A la segunda semana volvió a verme pálido, era otra persona – me acordé tanto de usted (me dijo), y me cuenta lo que pasó, su hijo de 20 años había tenido un accidente automovilístico: dos de los compañeros fallecieron en el acto y él había quedado cuadripléjico para el resto de su vida,....” imagine si cambió mi vida que hasta la casa tuve que modificar por mi hijo discapacitado”. Nos seguimos viendo unas semanas más y a pesar de todo, su vida, la de su hijo y el resto de la familia ahora tenían sentido.
La auto-trascendencia nos permite a través del amor mirar al otro, salir de nosotros mismos para encontrar sentidos y significados en nuestra existencia. A veces las situaciones más terribles se pueden vivir como oportunidades hacia un nuevo orden.
No nos lamentemos por lo que no dimos, vimos o dijimos. Si le damos un sentido a ese sufrimiento tendremos las posibilidades de crecer como personas, ser más tolerantes, no suponer lo que al otro le pasa ni esperar que adivinen lo que queremos. Parece que cuando nos roza la muerte allí queremos la vida y empezamos a aprender que debemos y queremos ser libres y responsables. Hacemos cosas que no hacíamos, decimos más lo que sentimos, aceptamos, aprendemos a amar sin la seguridad que nos será devuelto, a partir de situaciones de dolor accedemos a la libertad y desaparecen temores, ya no estamos condicionados, nos fortalecemos haciendo más consistentes nuestros valores.
Hay algunos que tienen suerte y pueden reparar, pero tal vez no tengamos esa posibilidad ¿por qué exponernos?
Tenemos la libertad de elegir, de amar y responsabilidad con nuestras vidas, depende de nosotros mismos que el sufrimiento nos venza o fortalezca.
No perdamos la oportunidad: Elijamos, no temamos, que podemos tener una vida
más sentida.
Lic. Graciela Minteguia
jueves 19 de noviembre de 2009
miércoles 18 de noviembre de 2009
Arte para sentirse mejor
Todo ser humano tiene una disposición al arte, que no quiere decir talento”, afirma Marcelo Prudente, psicólogo y artista plástico. “Es una disposición a experimentar placer con el ejercicio y el desarrollo de una actividad que no tiene más interés que eso: el propio placer”.
Dibujar, cantar, escribir… para mejorar el bienestar personal. En el barrio porteño de Barracas, un grupo de psicólogos y psiquiatras trabaja día a día en uno de los edificios del Hospital Británico creado específicamente para este fin. Se trata del “Centro de Terapia por el Arte”, donde funciona la Asociación Argentina de Arteterapia, una agrupación formada en torno a una disciplina que emplea recursos de las artes con fines terapéuticos. En este marco, la musicoterapia, la biblioterapia, el psicodrama, la danzaterapia y las artes plásticas convergen con las teorías de la psicología en una sola disciplina. El objetivo es usar herramientas que faciliten la expresión y comunicación de aspectos internos de las personas, apelando a medios no verbales.
“Lo creativo aporta mayor poder combinatorio en el pensamiento, mayor riqueza perceptiva, conexión sensorial y afectiva, y, sobre todo, mejora la autoestima, porque se reorganizan los contenidos internos”, sostiene Gloria Stafforini, psicoanalista y escultora. “Cuando alguien crea, lo hace con materias primas inconscientes. El hecho de que pueda plasmarlas y presentarlas al público le da la posibilidad de poner en palabras o imágenes algo que hasta ese momento aparecía escondido y que tiene que ver con ansiedades muy profundas”.
No es necesario que el paciente cuente con ningún conocimiento artístico previo para participar de este modelo terapéutico, afirma Marcelo Prudente. De hecho, el medio creativo es utilizado como herramienta intermediaria, y el terapeuta guía y acompaña al paciente en busca del sentido que tiene dentro del proceso terapéutico. Los pacientes van descubriendo lo que habita en sus producciones a medida que las van creando, lo que para ellos tiene un efecto sorpresivo muy interesante.
Además, la actividad creativa ofrece al paciente la posibilidad de desplegar contenidos acogedores y placenteros. “Un ejemplo de ello sería alguien que pinte el mar y que esa misma imagen le potencie otras cosas”, explica Stafforini.
“De este modo, la obra no sería una mera repetición del contenido inconsciente, sino una creación que produzca efectos del tipo ‘me encantó’ o ‘con esto puedo o no puedo’. Así, este proceso implica la generación de algo nuevo”. La musicoterapeuta Trinidad Seoane-Cabral se suma al debate con su argumento: “En el caso de la música, la mayoría de la gente pasó por un momento de aprender a tocar la flauta dulce, la guitarra o el bombo; volver a hacerlo los conecta con un momento agradable y, en cierto punto, regresivo. Eso, sumado a la descarga física que implica bailar o tocar un instrumento, actúa como un factor desestresante y eleva la autoestima”.
Liberar los fantasmas
En el Hospital Británico, tanto los socios del hospital como los pacientes externos pueden acudir al servicio de arteterapia por interés propio o derivados por un especialista. En sus instalaciones se han organizado grupos de alcoholismo, de trastornos de la alimentación, adolescentes, pacientes que están por ser intervenidos quirúrgicamente o que han pasado por operaciones de corazón. También se trata a pacientes que se dializan o que esperan un transplante. “Se trabajan mucho los fantasmas de muerte y sobre cómo elaborar este tipo de situaciones”, afirma Marcelo Prudente. “Si los médicos derivaran a sus pacientes con signos de estrés prolongado –que genera úlceras, cáncer–, también se podría trabajar preventivamente con ellos”.
¿Cómo es una sesión de arteterapia? Suele ser más larga que la de una terapia tradicional, ya que el terapeuta debe implementar un recurso, desarrollarlo, realizar un cierre y ofrecer una devolución al paciente de lo que se trabajó ese día. También hay procesos más largos, que no empiezan y terminan en una sesión, sino que duran un mes, por ejemplo.
“En mis sesiones, manejo mejor el recurso plástico”, cuenta Marcelo Prudente. “Pero puedo usar otras cosas como complemento o trabajar en combinación con otros terapeutas y realizar sesiones donde se trabaje con diferentes artes. O bien hacer una secuencia en la cual un paciente asista a una sesión de terapia plástica, a otra de musicoterapia y a otra de biblioterapia. Así, él irá trabajando en su proceso terapéutico con distintos terapeutas y recursos. Por otro lado, se puede organizar una sesión donde se utilicen múltiples recursos. Yo puedo poner música para iniciar un proceso y al finalizar una producción plástica puedo pedir al paciente que escriba algo sobre lo que dibujó o que interprete un texto. O hacer con él ejercicios de relajación corporal”.
Todo esto puede llevarse a cabo porque los arteterapeutas tienen conocimiento de los distintos recursos de las disciplinas artísticas. De hecho, su formación es de dos años de carrera y uno de especialización. En este marco, se dictan fundamentos de psicología y de psicoterapia, y materias específicas de cada disciplina artística. “Se trata de una formación teórica y vivencial”, expresa Prudente. “Se van dando contenidos y se trabaja en talleres, experimentando y sacando conclusiones de la producción que uno va realizando. Desde los fundamentos de las disciplinas de la salud mental, se muestra al profesional cómo ayudan determinados tipos de recursos y se presentan casos clínicos donde se comprueba la evolución del paciente a través del uso del arte”.
Los orígenes de la arteterapia
En la sociedad occidental, durante los orígenes de la psiquiatría como ciencia en los siglos XVII y XVIII, los asilos de enfermos mentales pasaron de ser un lugar de encierro a ser contemplados desde un punto de vista científico. En ese momento, muchos psiquiatras empezaron a comprobar que a los enfermos mentales había que ofrecerles la posibilidad de hacer algo útil durante su encierro. Y descubrieron que las actividades como dibujar o pintar mejoraban la salud mental y la convivencia dentro de la institución.
Si bien este fue el inicio del uso del arte en la psicoterapia, todo ello no comenzó a conceptualizarse y a formarse como disciplina hasta principios del siglo XX en Inglaterra, Estados Unidos y Francia. De hecho, las psicoterapias expresivas, que incorporaban recursos del arte o la danza, tuvieron su mayor desarrollo a finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando se empezó a trabajar con grupos de personas con distintos tipos de traumas. Y con el correr de los años, los profesionales de la salud comenzaron a desarrollar un arte como formación para enriquecer su capacidad de percepción.
¿En qué momento se comenzó a trabajar con la arteterapia en nuestro país? “Si bien en la Argentina hace mucho tiempo que se usan recursos del arte, sobre todo en tratamientos con enfermos mentales, esto no tuvo desarrollo como arteterapia”, explica Marcelo Prudente. “Lo que ocurrió es que algunas disciplinas tuvieron una evolución por su cuenta. La musicoterapia es una disciplina en sí misma, con su desarrollo, conceptualización teórica y formación. Lo mismo ocurrió con el psicodrama y la danzaterapia. En nuestro país, en el año 2000 se creó el posgrado de Arteterapia en el IUNA; al unirse todas las disciplinas artísticas en la arteterapia, se combinan todos estos desarrollos en un solo abordaje que los potencia”.
¿Por qué se tardó tanto en formalizar el uso del arte en las psicoterapias? Para Prudente, la evolución del ser humano en nuestra cultura lleva a desestimar aspectos que tienen que ver con lo lúdico, con lo artístico. Estas cuestiones se dan naturalmente en la infancia y, por cuestiones relativas al rendimiento, la eficacia, el desarrollo económico, no se valoran porque no son útiles ni generan condiciones para lo que la sociedad hoy nos convoca.
Y, sin embargo, el arte, el juego, la expresión lúdica es intrínseca en el ser humano. Por ello, “la arteterapia no es mágica, sino que tiene un sentido en relación con la constitución de las personas”.
Fuente: www.revistanueva.com
jueves 12 de noviembre de 2009
"Proyecto cúrame del vacío: una experiencia de estimulación de la lectura y uso de los espacios culturales de la biblioteca"/Mariela Ferrada Cubillos
Resumen
Para ver texto completo: http://www.ebam.gesbi.com.ar/index.php/2009/ebam2009/paper/view/12/10
miércoles 11 de noviembre de 2009
¿Mundo moderno?...
martes 10 de noviembre de 2009
Los consejos de Fernando Parrado...(sobreviviente de los Andes)
Conmovió a 2.500 ejecutivos en Expo Management con una recomendación: apoyarse en la familia.
¿Qué conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2.500 ejecutivos y empresarios, muchos con sus mujeres e hijos, y hablar durante una hora y media sin que nadie pierda detalle del tema?
Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió hace algunos meses más que eso: Conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida.
Fue durante la jornada de cierre de Expo Management 2008. Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañado por vídeos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes.
En la primera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas, los momentos que lo marcaron de aquella odisea a 4000 metros de altura en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana.
'¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?', se preguntó. 'Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes', dijo.
Y arrojó un primer disparador. 'En la vida el factor suerte es fundamental'
Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos. De la fila 9 para atrás no quedó nada.
Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo. De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño. Así, los menos golpeados empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno.
Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba porque no llegaba el rescate. Decidimos aguantar.' Pero días después el líder se desmoronó.
La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate.
¿Cómo hubieran reaccionado ustedes? El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo. Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura de -14 grados sin agua ni comida a esperar quién muere primero. ‘Se hace un silencio estremecedor de la primera a la última fila.
En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos: «¿Qué estás pensando?» «Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.» Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción. Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana.'
Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos. Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial. 'Hubo planificación, estrategia, desarrollo. Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo.'
'Hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida. Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados.
Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar.' Entonces sobrevino el momento más inesperado. 'Pero esta no es la historia que vine a contar', avisó.
Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre ni su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre con una nueva pareja.
'Mira para adelante, anda tras esa chica que te gustaba, ten una vida, trabaja.'
Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado, de no compartir tantas festividades con tu hermana, no darme el tiempo de platicar con ellas mis vivencias, no decirles cuanto las amaba'.
Y cerró, determinado:
'Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia.
'Mi vida cambio, pero lo más valioso que perdí fue ese hogar que ya no existía al regresar. No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.'
Una interminable ovación lo despidió de pie...
lunes 9 de noviembre de 2009
Animación lectora...
De Marie Curie...
viernes 6 de noviembre de 2009
¿El corto o el largo?...
Recientemente, se inauguró un puente que permite llegar a la playa en mucho menos tiempo que yendo por el sendero. Al ofrecer un acceso directo, permite ahorrar casi una hora de recorrido. Y desde que fue construido este puente, casi todas las personas que salen a realizar ejercicios y a pasear por el lugar toman este camino.
La última vez que fui a la playa decidí ir por el puente y no por el sendero como acostumbraba y comprobé que el recorrido hasta el río ciertamente se acortaba: el puente era un "atajo" muy conveniente, que permitía ahorrar una amplia distancia. Sin embargo, ese ahorro tuvo su costo...
La frescura del parque fue reemplazada por el calor abrasador del cemento; la variedad de colores de las flores y las aves fue sustituida por el tedio de las barandas de acero y el gris de esa construcción; en lugar de sentir el aroma de los árboles, me encontré respirando el humo de los vehículos que atravesaban el puente por el otro carril. Por tomar el camino más corto para llegar en el menor tiempo posible, perdí gratas experiencias.
Al reflexionar sobre esto, no puedo evitar preguntarme: ¿Por qué tantas personas eligen ir por el puente?¿Por qué alguien cuyo propósito es disfrutar de una actividad al aire libre, relajarse y ejercitarse, querría hacerlo en el menor tiempo posible? ¿Cuál es el sentido de "acortar" un buen momento? Puedo entender la impaciencia en una sala de espera de un consultorio, o en la fila de un banco, pero me cuesta entenderla en un momento de renovación, de ocio, de goce.
Todos enfrentamos presiones, urgencias, responsabilidades y compromisos que nos exigen "tomar el camino más corto" para ser más productivos, para obtener aquello que necesitamos, o para cumplir con una tarea a tiempo. Pero estas exigencias no están presentes en todos los momentos de nuestra vida, por lo que "tomar atajos" no debería ser una regla en todo aquello que hacemos.
Lamentablemente, la filosofía de buscar el camino más corto para ahorrar tiempo, está muy arraigada en nosotros: leemos una revista mientras acompañamos a nuestros hijos a jugar a una plaza; ensayamos mentalmente una presentación mientras desayunamos con nuestra familia; utilizamos una computadora personal para leer el correo en las vacaciones; hablamos por teléfono mientras caminamos; almorzamos escribiendo y leyendo en nuestra oficina; etc... Estos atajos que consideramos "ahorros de tiempo" son -en ocasiones- "derroches de vida".
Muchos métodos de administración del tiempo nos exhortan a mantenernos alertas a los "ladrones de tiempo", pero ¿qué hay de los "ladrones de vida"? ¿Qué hay de todos esos "atajos" que -en nombre de la productividad, la precisión, la optimización y la eficiencia- nos permiten hacer más, pero nos llevan a vivir menos? En nuestra obsesión por no perder tiempo, muchas veces terminamos perdiendo vida: cuando "cortamos camino" -de alguna manera- estamos "cortando vida".
Atentos a esto, cada vez que estemos a punto de tomar un atajo (cuando tratemos de hacer dos cosas simultáneamente, estudiemos la manera de hacer algo más rápido, adquiramos una tecnología que nos permita ahorrar tiempo, o dejemos de hacer algo por no considerarlo productivo) detengámonos y preguntémonos: ¿Necesitamos tomar el camino más corto? ¿Qué es lo peor que podría ocurrir si eligiésemos el más largo? ¿Qué ganamos al cortar camino? ¿Qué perdemos?
Personalmente, elijo vivir abundantemente a vivir eficientemente. Por eso, cada vez que recorro ese bello paisaje camino a la playa, evito tomar el puente como atajo. Sé que tomar el sendero más largo me permitirá disfrutar de más cosas y lograr equilibrio en una vida en la que casi todo el tiempo estamos tomando el camino más corto. Si pienso que podría estar "perdiendo tiempo", me digo que -muy por el contrario-... estoy ganando vida
“La vida es bella para quien se toma el tiempo de recorrerla y descubrir sus recodos, no para quien vive tomando atajos.”
"Un hombre de pueblo de Neguá" (Eduardo Galeano)
-El mundo es eso-reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende".
De "La Sociedad de los poetas muertos"
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti
sin que la vivas .... Walt Whitman
jueves 5 de noviembre de 2009
"El camino no tomado" - Robert Frost
El camino no tomado (Robert Frost, 1916)
Dos caminos se abrieron en un bosque amarillo,
y lamentando no poder tomar ambos,
al tener que decidir por uno,
permanecí mirando uno de ellos
hasta que se perdía en la maleza;
Luego me dirigí al otro, también posible.
Este era tal vez más tentador,
con pasto muy verde y poco transitado.
Sin embargo hasta ese lugar
los dos estaban gastados de igual manera.
Y ahí estaban ambos aquella mañana,
cubiertos de hojas que no se volverán a pisar.
Dejé el primero para otro día,
pero, sabiendo que un camino lleva a otro,
dudé que pudiera volver a tomarlo.
Siempre diré esto con un suspiro.
En algún lugar, hace mucho mucho tiempo:
dos caminos se abrieron en un bosque, y yo...
tomé el menos transitado, y eso marcó la diferencia.
Fuente: La logoterapia en cuentos/Claudio García Pintos
lunes 2 de noviembre de 2009
"La lectura terepéutica del libro" - Claudio García Pintos
La lectura terapéutica del libro
Muchas veces me ha sucedido que los pacientes recuerden cosas que les he dicho tiempo atrás y que evocan espontáneamente en algún momento diciendo siempre recuerdo que una vez me dijo...
La mayoría de los casos, recuerdan palabras, comentarios, reflexiones hechas por mí sobre el final de una entrevista o incluso mientras los despedía en el umbral de la puerta -aún comentarios triviales sin intención terapéutica específica- y lo recuerdan textualmente. Casi nunca se trata de cosas dichas al recibirlo o sobre el inicio de la sesión. Esto me ha hecho pensar que se debe a que conforme avanza el encuentro, el paciente va entrando en una especie de trance leve -por llamarlo así- en el cual estado, algunas palabras impactan con mayor fuerza y son asimiladas inconscientemente con una nitidez sorprendente. Esto no significa que sea hipnotizado al modo de los espectáculos de ilusionismo ni mucho menos, en los cuales se cree que el sugestionador puede someter a su voluntad el control de los actos del paciente. En cierta ocasión, un colega me escuchó despedir a un paciente desde su consultorio, contigüo al mío. Se acercó casi inmediatamente y me preguntó cómo lo había saludado. En principio me sorprendió su pregunta y su interés por mi manera de saludar a ese individuo. De todas formas le contesté cómo lo había hecho, es decir, hasta la próxima...que tenga una buena semana...
Entonces me preguntó si yo era consciente de que saludándolo así lo estaba condicionando a tener una buena semana. Primero me sentí como "agarrado", sorprendido cometiendo una falta grave, porque mi colega insistía en que si la semana próxima este hombre venía habiendo vivido una buena semana, eso sería mero producto de mi saludo y no un logro personal a consecuencia de haber resuelto su conflictiva de fondo. Yo intenté persuadirlo que en realidad se trataba de una costumbre mía saludar a todas las personas, tratando de disculparme o justificarme. Pasados unos días, durante los cuales me sentí avergonzado y culpable, saludando rígidamente a mis pacientes para no cometer nuevos errores, me propuse comprobar el impacto del saludo en ellos. Traté entonces de ver de qué manera saludar, ni rutinaria ni rígidamente a mis pacientes, sino "terapéuticamente", es decir, personalizando el saludo de acuerdo a la necesidad de cada uno, y haciéndolo en una manera concisa y efectiva, usando una sola palabra, una frase, incluso un chiste.
Así comencé a introducir al despedirme en el umbral del consultorio, expresiones tales como cuídese, que tenga una buena semana, nos vemos la próxima si Dios quiere, diviértase, etc. Las respuestas fueron formidables. Algunas se manifiestan inmediatamente a través de gestos o aún verbalizaciones que dan acuse de recibo del mensaje, en tanto que otras son mediatas, es decir, se reconocen en aquello que comenta el paciente en el encuentro siguiente, incluso a veces haciendo referencia directa al saludo como, por ejemplo, me quedé pensando en lo que me dijo cuando me fui, como usted dijo, hice tal cosa, etc.
De ahí en más comprendí que esa circunstancia puede ser efectiva si es utilizada como apoyatura de la movilización que pudimos motivar durante el encuentro, dándole una orientación o intención. Confirmé además aquello de ese estado de trance leve que se logra con el paciente y que lo hace permeable a sugerencias que asimila directamente y que vuelca sobre sus comportamientos concretos.
De modo tal que logrado ese estado, las intervenciones terapéuticas se orientan concretamente a facilitarle o proveerle al paciente elementos para que se descubra con la oportunidad de desplegar mejores respuestas a sus situaciones concretas.
Pero, ¿no sería esto una mera sugestión? No. Funcionaría como una "mera sugestión" si el paciente no fuera consciente de aquello que está aconteciendo. La instrumentalización terapéutica implica que el paciente actúa de manera determinante en la intención de la cura. Nosotros tratamos de acercarle elementos que lo inspiren, que lo provoquen a cambiar y no solamente a atenuar tibiamente una conducta.
Ahora, volvamos a la biblioterapia. Decía que ese clima favorecedor para el impacto a través del relato, debe estar motivado por el propio terapeuta. Vale agregar que resulta particularmente efectivo leerlo acentuando o marcando especialmente la parte del mismo que nos interesa focalizar en función del objetivo buscado. Muchas veces un mismo relato debe ser leído de manera diferente según sea la persona que tenemos delante y el objetivo perseguido.
La biblioterapia nos ofrece, fundamentalmente, los siguientes beneficios:
1) No constituye un riesgo, es decir, los relatos son aceptados habitualmente como una intervención no intrusiva, tal como si podrían ser vividas otras formas de señalamiento o interpretación. En ese sentido, nos permiten llegar al interior del otro con mayor libertad. Incluso a muchos pacientes les agrada que les lean cuentos o historias, al punto de entusiasmarse y traer ellos mismos nuevos textos.
2) Por lo anterior, se reduce el nivel de resistencia por parte de los pacientes a nuestras intervenciones y se agiliza el proceso de cambio.
3) Identifica la idea y dirección del cambio con una imagen que permanece en el individuo y que se rememora con valor terapéutico de allí en más, estableciéndose en un nuevo recurso para el propio paciente.
4) Ofrece nuevos modelos de flexibilidad señalando otros esquemas de respuesta posibles ante situaciones similares a las propias.
5) Fomenta la independencia del paciente y aseguran su valiosísima participación en el proceso terapéutico ("yo me sano") al tener que recibir e inferir o, mejor aún, descubrir, el mensaje del relato, llegando a sus propias conclusiones y no siguiendo interpretaciones del terapeuta. En este sentido es muy importante fortalecerlo en ese rol activo si pretendemos que pueda pasar luego de ese mensaje descubierto a la acción. Tal vez podría decirse que las interpretaciones típicas cierran la metáfora al atribuírle "un" sentido al hecho, en tanto que en este caso la propia aproximación del paciente abre un universo personal riquísimo en orden a descubrir "su" sentido, el cual termina siendo el verdadero y único. Se le atribuye a Milton Erickson la idea de que las interpretaciones son reduccionistas, como si pretendieran resumir una obra de Shakespeare en una frase. En: Logoterapia en cuentos:el libro como recurso terapéutico/C. García Pintos- Pág. 20-24.
domingo 1 de noviembre de 2009
"Hacia una Biblioterapia" - Claudio García pintos
1) ¿QUÉ?
Por “biblioterapia” debemos entender la utilización terapéutica del libro, pero tomando por tal (libro) no sólo y estrictamente “un libro” sino extendiendo la idea a toda “letra escrita”, sea prosa, poesía, canciones, aforismos y reflexiones. Los terapeutas, precisamente, conocemos muy bien el valor de la palabra; en particular señalo tres elementos que acentúan su valor:
*El propio peso de la palabra, desde lo ético y lo estético, mensaje y forma.
*Cuando esa palabra está dicha por alguien investido con cierto valor, cuenta con un acentuamiento en su peso. Por ejemplo, no es lo mismo la palabra de un vecino que la del terapeuta.
* La permeabilidad con la que recibe, generalmente, la “palabra” aquel que la está necesitando, que está en búsqueda de respuestas.
En función de esto, se rescata a la “palabra escrita” como un recurso terapéutico formidable. No debemos pensar en escritos realizados específicamente a tal fin terapéutico, sino incluso en obras que nunca fueron intencionalmente destinadas al efecto. Por otro lado, su valor terapéutico está ordenado según la distinción precedente entre curar y sanar y según la característica de cada caso y situación.
2) ¿CÓMO?
La utilización del libro no puede establecerse en prescripción obligada ni específicamente indicada en algún cuadro clínico concreto. Todo dependerá, obviamente, del caso peculiar del paciente, de su perfil de personalidad e intereses, de sus circunstancias concretas, etc. El valor del libro queda condensado en lo siguiente: cada historia, cada línea, refleja una manera personal de encarnar un valor o una actitud ante una situación concreta de vida. De este modo podríamos hablar hasta de una verdadera solidaridad entre autor y lector. “La literatura moderna no precisa continuar siendo tan sólo un síntoma más de las neurosis de masas de hoy día. Puede contribuir también a la terapéutica. Los escritores que han atravesado el infierno de la desesperación, que han experimentado la aparente carencia de sentido de la vida, pueden ofrecer su sufrimiento, como un sacrificio, en el altar del género humano. Sus revelaciones ayudarán al lector que sufra idéntico estado a superar este último”. (Viktor Frankl)
Le puede acercar al lector un testimonio vivencial que le estimule, promueva y aliente al individuo al descubrimiento del sentido de su propia situación de vida. Presentando situaciones de vida resueltas de una manera peculiar que puedan disparar en el lector respuestas propias. Si bien esta funcionalidad terapéutica no es la primera intención del autor, sería interesante que al momento de escribir una línea, cada uno asumiera la proyección que puede alcanzar respecto de quien lo lea. Asumir la responsabilidad de este compromiso solidario reconociendo que cada letra implica un mensaje, cada línea encarna un valor. “Si el escritor no es capaz de inmunizar al lector contra la desesperación, ha de evitar al menos inocularle la desesperación”. (V. Frankl)
3) ¿PARA QUÉ?
Frankl cita un episodio que bien puede servirnos para dar respuesta a esta pregunta. Dice que la presidenta del Instituto Alfred Adler de Tel Aviv, con ocasión de una conferencia pública citó el caso de un joven soldado israelí que perdió ambas piernas en la guerra de Jom Kipur. No hubo forma de sacarlo de su depresión – él mismo llegó a pensar en el suicidio-. Hasta que un día ella lo encontró como transformado, francamente alegre. ‘¿Qué te ha sucedido?’, le preguntó sorprendida y asombrada. Él le dio riendo un ejemplar de la traducción hebrea de ‘El Hombre en Busca de Sentido’ y le dijo: ‘Este libro ha ocurrido en mí’. Al parecer hay algo así como una autobiblioterapia y al parecer la logoterapia es especialmente apropiada para esto”. (Frankl, V. “La voluntad de sentido”, Barcelona, Ed. Herder, 1988, pp. 63/64).
La relación de intimidad que es establece entre lector y lectura es de tal magnitud que la letra cobra un peso y un relieve muchas veces insospechado. Así, su poder de penetración es admirable y su efecto catalizador muy efectivo. El mensaje llega casi con sorpresa y moviliza en el individuo su poder de resistencia, su remanente sano, su posibilidad de superación de adversidades. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado retratados en un cuento o en una canción?, ¿cuántas veces hemos recurrido a un personaje de ficción o una poesía para dar respuesta a una situación? ¿Cuántas veces hemos apelado a una historia para comprender una circunstancia de la vida? En definitiva, ¿cuántas veces hemos sentido que tal libro “ha ocurrido” en nosotros? Ahí, como elemento catalizador, como circunstancia que me permite “darme cuenta”, como encarnación de un valor, allí mismo le encontramos respuesta al “para qué” de la biblioterapia.
Fuente: "La logoterapia en cuentos : el libro como recurso terapéutico" - Claudio García Pintos, pág. 17-20










